El WC es sin duda alguna un elemento clave en los cuartos de baño y por la función que desempeña, no puede faltar en ninguno. Los inodoros son utilizados para recoger y evacuar los deshechos del cuerpo eliminados tras largos procesos fisiológicos y por esta razón son el componente del baño que más se ensucia y si no le damos la limpieza y mantenimiento adecuados puede convertirse en un foco de infecciones, mancharse, averiarse y ser una fuente de malos olores.

Por las razones antes mencionadas, es muy común que la limpieza del inodoro sea una tarea desagradable que nadie quiera hacer y en los hogares con familias incluso se presentan discusiones para decidir quién se tiene que encargar de limpiar la taza.

Además de que resulta poco agradable, la limpieza del WC se considera una tarea difícil, pero si se hace a diario se evita la aparición del sarro, factor que sí podría complicar la limpieza, y el inodoro se mantendrá en buenas condiciones y sobretodo, no te tendrás que preocupar porque su uso pueda resulta anti-higiénico.

La limpieza diaria del inodoro será una limpieza ligera y para ella necesitas utilizar guantes, un cepillo de baño, esponja, detergente, agua, algún desinfectante especial para baños y un paño para secar. Es importante, que no sólo te enfoques en asear el interior de la taza, sino que también limpies el exterior, la tapa, el borde del asiento y el tanque.

Limpiar el exterior puede ser mucho más sencillo utilizando un producto limpiador en spray que puedas rociar sobre toda la superficie, deja actuar un par de segundos y posteriormente frota vigorosamente con una esponja, especialmente en la partes donde se presenten manchas de suciedad. En caso de ser necesario puedes repetir el proceso y cuando hayas terminado aclara utilizando solamente agua, esto con ayuda de la esponja previamente enjuagada.

Si bien, una limpieza diaria ayudará a evitar la aparición de manchas, cuando ya ha aparecido el sarro es necesario tomar ciertas medidas especiales para poder eliminarlo. Muchas personas optan por utilizar lijas o piedra pómez con la que frotan la superficie hasta que las manchas de sarro salen, sin embargo, esto puede dañar el esmalte del inodoro y por ello antes de hacerlo es recomendable probar con otras técnicas que no dañarán el material.

El vinagre blanco puede ser una buena alternativa tanto para eliminar el sarro como para prevenir su aparición. Para quitar el sarro tendrás que lavar el inodoro con tres tazas de vinagre y tallar con el cepillo de baño y posteriormente enjuagar. Verter dos tazas de vinagre una vez por mes evitará la reaparición del sarro en la taza de baño.

Otra alternativa es utilizar un producto especial quita sarro, muchas veces disponibles en presentación de gel que debes aplicar cerca de las manchas, dejar actuar durante el tiempo indicado en la etiqueta y enjuagar.

Una parte importante de todo WC es el tanque o depósito de agua y también es importante darle una limpieza periódica que además de ayudarnos a eliminar sedimentos que contaminen el agua y que puedan causar daño tanto en el depósito como en la taza, nos ayudarán a identificar fallas en su interior que podremos atender oportunamente.

Para limpiar el tanque debemos cerrar la llave de paso de agua, vaciar el contenido, retirar cuidadosamente la tapa y tallar con un pequeño cepillo y un poco de detergente para eliminar lama y sedimentos.